La Mancha de Torca, un llamado a la conciencia ambiental

 

El humedal Torca, ubicado al norte de Bogotá, no recibe la debida atención que merece y sólo al presentarse un hecho de contaminación como el ocurrido hace dos semanas, resulta importante para los medios de comunicación y las autoridades que dan sus declaraciones, hablan de medidas de emergencia pero no se pronuncian sobre una labor de preservación y gestión a largo plazo.

 

Torca es un ecosistema situado en la calle 220 con autopista norte, comprende 30 hectáreas en donde se distingue árboles y flora nativa como sauces, arbustos de mora y uchuva y una gran variedad de fauna terrestre destacando entre ellos al pato canadiense, el curí, la zarigüeya, la comadreja e incluso avistamientos de ardillas en algunas zonas. “Realizamos acciones para generar nichos de hábitat, eso significa lugares donde los animales puedan vivir” expresa Raúl Moreno administrador y representante legal de la Fundación Humedal Torca- Guaymaral, describiendo la labor de conservación de este cuerpo de agua, como el entorno idóneo para el desarrollo y reproducción de estas especies.

           

“La fundación es una ONG sin ánimo de lucro creada hace once años, con el objetivo de proteger el Humedal, como el principal ecosistema del norte de Bogotá” afirma Moreno refiriéndose a la gestión de la fundación financiada por la misma comunidad y sin contar con apoyo del gobierno distrital.

 

Sobre la forma de financiación de la fundación Moreno destaca el aporte de alrededor de de 40 familias y de un grupo de prestigiosos colegios e instituciones educativas que por medio de un convenio con sus estudiantes realizan prácticas ambientales, “Somos coordinadores de la restauración y la recuperación del humedal, la mano de obra son los mismos estudiantes que aportan su tiempo los días sábados, su recurso físico y mental y su recurso económico para llevar a cabo este proyecto”, enseguida habla de 400 estudiantes al año que pagan $50.000 pesos por todo el conjunto de actividades, entre las que se destacan jornadas de limpieza, cercado, plantación de árboles y visitas al humedal, porque lo más importante de la experiencia en palabras de Raúl Moreno “es que los jóvenes vean y sientan el problema de la contaminación”.

 

Más de 90 personas pertenecientes a Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, Fondo de Prevención y Atención de emergencias (Fopae), Secretaría Distrital de Ambiente y Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Secretaría Distrital de Movilidad y Secretaría Distrital de Salud, organismos que conforman el Sistema Distrital de Prevención y Atención de Emergencias (SDPAE), acudieron al incidente presentado el pasado jueves 23 de febrero para tratar de frenar el derrame de una sustancia conocida como crudo de castilla, utilizada para la pavimentación vial, proveniente de un tanque abandonado de propiedad de la cantera Calicanto.

 

Yaneth Rangel, Asesora de Comunicaciones de la Unidad Administrativa Especial Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá afirma que se han recogido 10.272 galones de mezcla de crudo de castilla en el canal Torca, la funcionaria también afirma que “Todo el hidrocarburo recolectado fue retirado del lugar por la empresa responsable del derrame y su disposición final es supervisada por las autoridades ambientales, conforme lo establece la normatividad legal para estos casos”, responsabilidad de limpieza que la cantera Calicanto dejó en manos del Ingeniero forestal Luis Quinto, experto en descontaminación con crudo.  

 

“Lo que estamos haciendo ahora es la limpieza final, que es tratar de sacar los residuos restantes que están en el cauce y eliminando aquella vegetación que está contaminada” explica el ingeniero a cerca del proceso que dirige en el canal de Torca. Sobre las medidas de prevención asegura que el cuerpo de agua está protegido con 25 barreras oleofílicas ubicadas a lo largo del canal que se conecta con el humedal, obras en las que se emplean dos cuadrillas de 11 hombres que trabajan las 24 horas, enseguida Quinto intenta restarle importancia al impacto del derrame y agrega ““Pues no hubo contaminación tan fuerte, la ventaja es que no ha llegado todavía al humedal”.

 

Contrario a lo que piensa el ingeniero forestal, el líder de la fundación Raúl Moreno afirma: “Torca se contaminó y la contaminación pasó y lo que hemos podido es hacer un monitoreo visual, no pasó en la magnitud que venía, yo creería que es un 5% de lo que había”. Moreno también atribuye la responsabilidad del derrame a los dueños de la cantera y al mal manejo que le dieron al contenedor con capacidad para almacenar más de 10.000 galones, que aunque todavía es incierto si estaba lleno es su totalidad, contenía un hidrocarburo con alto nivel de peligrosidad: “Acá hay una responsabilidad muy grande de los propietarios de la cantera donde estaba el tanque, todo sucede porque hay un tanque abandonado con crudo de castilla”

 

El vocero de la fundación Torca cuestiona la falta de control e intervención en temas de prevención y riesgo ambiental, menciona la responsabilidad de la CAR (Corporación Autónoma Regional), al priorizar el cuidado de los sistemas de riego de la sabana en las siembras aledañas al rio Bogotá, en donde desemboca el caudal Torca, dejando en segundo plano la conservación de la biodiversidad. “Se le quita a lo ambiental para darle a lo económico“. Enseguida sobre el accionar de la fundación Torca, respecto a la contaminación, afirma con impotencia “Nosotros no tenemos los recursos ni la capacidad instalada para atender un derrame de hidrocarburos, incluso el distrito ni siquiera lo tenía…Bogotá no está capacitada para actuar rápidamente y evitar la contaminación”,

 

Para referirse al impacto ambiental de la mancha de aceite presente en el humedal, el líder de la fundación Torca-Guaymaral se vale de una metáfora “el humedal es como el hígado, puede asumir unas cargas de contaminación, puede tratarlas el mismo, pero cuando ya sucede esto puede colapsar” e inmediatamente habla de las consecuencias a mediano y largo plazo: “la contaminación de especias migratorias, de especies nativas, puede haber una disminución de la población de aves y otros animales por falta de alimentación o por malas condiciones del agua”, desmintiendo las afirmaciones de Luis Quinto que asegura que en 15 ó 20 días, el canal Torca volverá a la normalidad.

 

Finalmente Raúl Moreno hace un llamado a la conciencia del ciudadano para aportar al tema ambiental y a los medios de comunicación porque según él “no enseñan las cosas como son, sino como parecen, como se vende en la moda” refiriéndose a algunos hechos ambientales en los que se reúne información valiosa pero en el momento de presentarla, se tiende a favorecer un interés particular o simplemente se estandariza un problema cultural que genera la contaminación, sin ahondar en el tema, los responsables y el impacto en los ecosistemas.