Ley de justicia y paz, realidad o ficción

 

Siete años después de la aprobación de la ley de justicia y paz este continua siendo un tema en proceso nada definido aún, los puntos sobre la mesa.

En el año 2005 bajo el gobierno del ex presidente Alvaro Uribe se crea la ley 975 o también conocida como Ley de Justicia y Paz que buscaba facilitar el proceso de desmovilizacion de paramilitares en Colombia, aunque podría ser aplicada también para grupos guerrilleros.

Esta ley le brinda la oportunidad a los desmovilizados de formar parte de la sociedad mediante el proceso de entrega de armas, pero debían cumplir con unos requerimientos específicos ordenados por el gobierno.

La ley ofrecía beneficios no solo para los desmovilizados, también para las victimas, que como en todo conflicto son ellas las protagonistas y las que muchas veces pasan a un segundo plano; este proceso permitió a las familias de civiles que habían sido asesinados conocer el paradero de sus seres queridos, pues los desmovilizados dieron conocer la ubicación de varias fosas comunes en donde habían sido enterrados dichos cuerpos. En un principio esta ley cobijaba únicamente a grupos de las autodefensas y esto ya de entrada supone una problemática, teniendo en cuenta que en nuestro país el conflicto armado no se puede atribuir únicamente a este grupo, la guerrilla también juega un papel importante es esta historia, así lo expresa Luis Alberto Bonilla, psicólogo jurídico profesional especializado de la delegada para la orientación de las victimas del conflicto interno de la defensoría del pueblo.

La guerrilla entra a formar parte de este proceso de manera individual, esto sin duda represento un problema, pues quienes no se desmovilizaron continuaron delinquiendo y entorpeciendo los avances que se habían conseguido.

El senador Roy Barreras, uno de los representantes del partido de la U es el ponente de una iniciativa que entro en debate el pasado lunes, dicha iniciativa busca la prórroga de dos años de la ley de Justicia y Paz, esto con el fin de motivar mas desmovilizaciones de manera individual y colectiva, según Ángel Ricardo Perdomo Medina.Abogado especialista e instructor de los voluntariados de la cruz roja seccional Cundinamarca, esto representaría un beneficio para nuestro país,"Se mantendrían los beneficios para guerrilleros y paramilitares llevaría a restablecer la paz, la verdad, y buscar la reparación integral de las víctimas que deja todo conflicto armado".

 

El proceso de desmovilización le ha dejado a nuestro país un promedio de 35.000.000 paramilitares desmovilizados, de los cuales a julio de 2009 31.671 lo hicieron de manera colectiva y 3.682 de manera individual, dentro de las desmovilizaciones colectivas se encontraban importantes mandos medios y altos de las Autodefensas.

 

El objetivo de la ley era muy claro, fomentar las desmovilizaciones, desmantelar a las bandas criminales y reparar a las victimas, pero cuando el objetivo se ve nublado el panorama que se divisa es muy diferente, como lo afirma Luis Alberto

 

estos grupos actúan bajo el mismo modus operandi que las autodefensas, perjudicando nuevamente a la población civil.

Algunos de los paramilitares que se acogieron a esta ley fueron extraditados, dejando verdades a medias, como sucede en nuestro país, pues parece que la verdad es privilegio de algunos pocos y el acceso a ella es limitado.

Decir que es buena o mala la prorroga a esta ley seria antipático, pues por un lado están las victimas quienes merecen su lugar en este conflicto, por otro lado están los victimarios que cambiaron el curso del país, y por otro lado y no menos importante estamos los ciudadanos que observamos el conflicto sentados en primera fila, esperando que las decisiones que se tomen sean las correctas y que cada pieza de este rompecabezas se acomode en su sitio.

El Plan de Desarrollo cuesta 61,1 billones

El presidente del Concejo de Bogotá, Darío Fernando Cepeda, manifestó que solo “los proyectos que están económicamente garantizados serán los que se aprueben”.

Secretarios de la Administración y concejales de Progresistas y partido Verde, en rueda de Prensa.
Secretarios de la Administración y concejales de Progresistas y partido Verde, en rueda de Prensa.

61,1 billones costaría el plan propuesto por el alcalde del Distrito, Gustavo Petro. Éste tiene su pico más alto en el sector de movilidad. A esto se le sume que la construcción del metro ligero sigue en pie y los progresistas esperan que el Concejo de Bogotá apruebe 4,3 billones de pesos para financiación.

El Plan de Desarrollo radicado en el Concejo tiene cuatro temas principales: el desarrollo económico, social, ambiental y de obras públicas, y están organizados en tres ejes principales, discutidos en febrero de este año en el Concejo Territorial de Planeación (CTP). Estos buscan: superar la segregación socioeconómica y espacial de la ciudad para poner al ciudadano en el centro de las preocupaciones por el desarrollo; mejorar la calidad del medio ambiente y el manejo de la dimensión territorial que tiene que ver con enfrentar posibles cambios climáticos y organizar el territorio en torno al agua; y proteger todo espacio público como medida para fortalecer los principios consagrados en la Constitución política de la nación.

En el plan presentado ayer existe un aumento sobre el borrador presentado al CTP por 2,7 billones de pesos. El incremento surge “del proceso de discusión popular”, según el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla. En éste, “fue representativa la necesidad de seguir trabajando y profundizar el tema de movilidad” afirmó. La inclusión de la vía férrea hace parte del recién radicado Plan de Desarrollo.

Eran las dos y cinco de la tarde cuando se oyeron las primeras sirenas de la escolta policial. Por un costado, estaban ingresando al Concejo de Bogotá el secretario General, Eduardo Noriega; el secretario de Gobierno encargado, Jorge Rojas Rodríguez; y el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla.

Una hora después, a las tres de la tarde, un incidente con un cactus en la oficina del despacho general del recinto hizo que los preparativos se demoraran. Se sentía la curiosidad y las ansias por la imagen que, como todo lo bueno, se hizo esperar: la radicación del proyecto de acuerdo que habla del Plan de Desarrollo de Bogotá.

A las tres y cuarenta de la tarde, los secretarios por fin ingresaron a la oficina donde se había previsto la firma y radicación del proyecto. Los secretarios llegaron acompañados del presidente del Concejo, Darío Fernando Cepeda. Aquí, los medios esperaban a que el proyecto de acuerdo número 122 del Concejo fuera avalado para darse inicio a los debates en la plenaria.

Minutos después, como hijo pródigo que llega a defender las banderas familiares, el vocero de Progresistas en el Concejo del Distrito, Yezid García, se acercó a la oficina para acompañar a los secretarios en la concurrida reunión. Los partidos que habían estudiado hasta el momento los borradores del Plan de Desarrollo, entre ellos Progresistas, Mira, y partido Verde, estaban ausentes, exceptuando a García.

La causa de la demora para radicar el proyecto se hizo clara: estaban a la espera de la secretaria de Planeación, María Mercedes Maldonado; el secretario de Gobierno hizo énfasis en cuán simbólico es que una mujer haga entrega del Plan al Concejo para ser radicado: es un mensaje que da muestra de lo importantes que son las mujeres en la Administración y la ciudad.

Cuando ya la impaciencia colmó los ojos de los allí presentes, los mandamases del Gobierno de la ciudad optaron por radicar el acuerdo. La secretaria de Planeación, apresurada, llegó justo a tiempo para la rueda de prensa con los medios de comunicación. ¿Qué mensaje querrá mandar Maldonado llegando tarde a una reunión de tal magnitud?

El plan de desarrollo

Según el secretario de Gobierno, cerca de 210 mil personas aportaron ideas al Plan de Desarrollo, aportes que “muestran la vitalidad de un proceso de participación ciudadana con puerta vinculante”. Esto se contradice con las encuestas que divulgó el concejal de la ASI, Juan Carlos Florez, del Observatorio Nacer de la universidad de la Sabana la semana pasada, en las que la sentencia final decía: “la ciudadanía quiere ver a (Gustavo) Petro como un administrador”.

El secretario de Hacienda, en rueda de prensa, afirmó que este plan es un “esfuerzo para mejorar la ciudad”. La atención a primera infancia, a la salud, la recreación, la educación y la cultura van de llave entre los tres ejes principales. Así mismo, la contratación de los estudios de la fase dos del metro pesado también se pondrían en marcha. Corredores de la avenida Boyacá, la 68 y los interconectores van a ser construcciones que el secretario se comprometió a realizar, además de los dos metro cables al sur, la primera línea del metro ligero y la recuperación de las vías férreas.

Entre tanto, la secretaria de Planeación, María Mercedes Maldonado, denunció que a pesar de todos los esfuerzos que se están llevando a cabo, “todavía hay casos de exclusión que estamos comprometidos a mejorar”. Existen brechas, según Maldonado que deben ser superadas.

La distribución presupuestal del Plan de Desarrollo está prevista de la siguiente manera: movilidad, 16,1 billones, equivalentes al 30,4 por ciento; educación, 14,6 billones, equivalentes al 28 por ciento; salud, 8,5 billones, equivalentes al 16 por ciento; integración social, 4,9 billones, equivalentes al 9,2 por ciento; y hábitat, construcción de vivienda, re densificación y revitalización del centro, 3,2 billones, equivalentes al 6 por ciento. “Estos cinco sectores tienen el 89,7 del presupuesto” aseguró el secretario de Hacienda.

Según el secretario Ricardo Bonilla, el programa que más inversión necesita es el de movilidad: “tiene la apuesta del metro pesado, siguiendo los cronogramas establecidos con el Banco Mundial”. En estos días se decide qué empresa realizará los estudios de ingeniería. Inmediatamente se tengan listos los estudios de la fase dos, se procederá a dejar contratada la construcción de la primera fase, así como la elaboración de los estudios para la fase tres del metro pesado.

Como medidas de corto plazo en el tema de movilidad, la Administración prevé en su Plan de Desarrollo el continuar con la inversión en Transmilenio y al metro ligero: le apuestan a la construcción del transporte masivo por la avenida Boyacá y la avenida 68, así como los interconectores necesarios. El metro ligero es la apuesta de del Gobierno Disrital por recuperar todos los corredores férreos de la ciudad que, en la actualidad, se encuentran en desuso.

En el tema de educación se pretende crear una jornada única para llegar a un grupo importante de estudiantes bogotanos y el proyecto depende tanto de la secretaría de Educación como la secretaría de Cultura, Recreación y Deporte. Aquí se incluye la propuesta de crear el año 12 y ampliar los cupos en la educación superior.

En cuanto al tema de salud, se prevé financiar el proyecto ‘Salud a su hogar’, reorganizar el sistema de salud de la ciudad, invertir en los hospitales públicos de tercer nivel para transformarlos y construir el hospital universitario de la universidad pública.

Según Bonilla, “el programa de vivienda, está dirigido a la vivienda de interés prioritario”, en la que se pretende construir 76 mil casas, 40 mil de éstas para las víctimas del desplazamiento forzoso.

El proyecto pretende tener cinco fuentes de financiación: los recursos propios, tales como ingresos corrientes, transferencias de la nación y excedentes entrarán en escena; la concurrencia de la Nación con el desarrollo del Conpes 3667, “en el cual existen compromisos de financiamiento de la Nación sobre la base del metro pesado y el conjunto de obras de la movilidad” afirmó Bonilla; una propuesta de modernización tributaria al Concejo de la ciudad que está dirigida a desarrollar las nuevas condiciones de liquidación del impuesto predial en el país, con base en el artículo 23 del Plan Nacional de Desarrollo de 2011; el sector privado con expectativa de 3,6 billones; y un cupo de endeudamiento que se le pedirá al Concejo de 4,3 billones de destinación libre.

Actualmente, el cupo de endeudamiento que la Administración pedirá, de 4,3 billones de pesos, es el 2,4 % del PIB anual de la ciudad, una mínima cantidad según la bancada progresista.

Las dudas en la financiación del Plan, según el secretario de Hacienda, están “en los proyectos de largo plazo, como los de movilidad”.

Liberales, verdes y progresistas estuvieron presentes en la rueda de prensa que se celebró el mismo lunes después de la radicación del Plan. Un Miguel Uribe escurridizo de las fotos dejaba entrever el interés por el proyecto pero la falta de conocimiento del tema como para enfrentarse a los medios. En cambio, dos de los estudiosos del tema, Yezid García por el Movimiento Progresistas y Hosman Martínez por el partido Verde, sobresalían frente a las cámaras. Por un lado, el escudero y vocero de la bancada que venía a defender la propuesta desde el inicio y, por el otro, un agudo y siempre atento Hosman Martínez que estaba listo para en cualquier momento dar un revés a lo que decían los secretarios que en el momento defendían la propuesta.

La imparcialidad estuvo a manos del presidente del Concejo de Bogotá, Darío Fernando Cepeda, quien sostuvo que era un proyecto ambicioso, “son más de 60 billones y subiendo”. El ‘pero’ del asunto estuvo en la parte financiera: “los proyectos que no demuestren su capacidad financiera no serán aprobados”, sentenció.

De lo poco que queda claro después de la radicación del proyecto de acuerdo es que el tema de más polémica entre concejales y Administración es la movilidad. La semana pasada se negó el proyecto de acuerdo por el cual se pretendía hacer unas modificaciones al cupo de endeudamiento por 800 mil millones de pesos que tiene la ciudad destinados a la construcción de la primera línea del metro pesado. De este debate surgieron preguntas acerca de cuál es el rumbo que tomará la Administración frente a todo el proceso que pretende llevar a cabo. Según el secretario de Hacienda, su rumbo final fue el mismo: la principal apuesta del Distrito será el metro ligero.

Una de las joyas que el presidente del Concejo confirmó fue que “si se aprueba por acuerdo (el Plan de Desarrollo), no se aprobará el nuevo cupo de endeudamiento”. Según Cepeda, este nuevo cupo necesita de mayor deliberación entre la Administración y al interior del Concejo. Sería viable un nuevo proyecto de acuerdo solo para este tema en el cual se discute si se aprueban 4,3 billones para que la ciudad pueda gastarlos en lo que vea pertinente.

El debate apenas comienza

Darío Fernando Cepeda, presidente del Concejo de Bogotá, afirmó que a partir del miércoles, y hasta el 31 de mayo, el único tema a debatir en el Concejo será el proyecto de acuerdo por el cual se discutirá qué artículos del Plan de Desarrollo van por acuerdo y cuáles no. Además, hizo una invitación a todos los sectores para que acompañasen el debate de este proyecto de tanta magnitud. Las bancadas aún no tienen posición oficial pero se espera que Progresistas defienda el proyecto de acuerdo y los verdes arremetan contra éste. Los liberales y demás sectores aún no toman partido.

Entre tanto, un defensor de la propuesta, Yezid García, apunta a que dentro de cuatro años, la inversión puede subir a la suma de 16 billones de pesos. Según el progresista y vocero de la bancada, la “carta de navegación” de la Alcaldía Distrital es una propuesta que se centra en la gente y en la inversión para que dentro de cuatro años, los ciudadanos vivan mejor. Este plan pretende ordenar a la gente alrededor de las cuencas hídricas. Además, confía en que “el Concejo (de Bogotá) lo apruebe mirando criterios técnicos, como por ejemplo: el endeudamiento de la ciudad de Bogotá es muy bajo; es posible que la ciudad se endeude para hacer inversión social”. La ciudad quedaría endeudada en un 2,4 por ciento del Producto Interno Bruto de la ciudad, cifra aparentemente baja. El concejal sentencia que “todas las agencias calificadoras de riesgos le dan una buena calificación a Bogotá como deudor”.

En respuesta a los argumentos del progresista García, el concejal Hosman Martínez del partido Verde, afirma que “hay demasiados proyectos y acuerdos en este Plan (de Desarrollo) que no se cumplirían. “Existe una preocupación muy alta en el concejo de Bogotá por el tema financiero”. “Desde Hacienda y Crédito Público nos preocupa muchísimo cómo se va a financiar el Plan de Desarrollo teniendo en cuenta que el proyecto inicial tenía un déficit de 4,3 billones de pesos, con un cupo de endeudamiento que hicimos nosotros (la bancada del partido Verde) días atrás y con la armonización presupuestal que se debe hacer este año, estaríamos cerca de los 6 billones de pesos en déficit para este Plan de Desarrollo”. Los impuestos a la ciudanía son la preocupación del concejal pues estos se convertirían en una carga impositiva para ellos.

A fin de cuentas, el Plan de Desarrollo, radicado ayer en la tarde en el Concejo de Bogotá reúne muchos proyectos innovadores de los cuales se espera un objetivo: como lo mencionó el concejal Martínez, “ojalá esto no sea un saludo a la bandera que simplemente se quede en el papel”.